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22 de febrero

Capítulo 17 / La realeza no acepta a Rubí

  • Por: Coni González
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En este capítulo de Rubí a la joven mexicana se le complica su llegada al poder, ya que la familia de la realeza no la tolera.

Rosa destruye completamente la oficina de Arturo de la Fuente e incluso escribe en las paredes frases que aludían a que el hombre era infiel. El empresario enfurece y decide despedir a su secretaria, quien permitió que todo esto sucediera. Por otro lado, Rosa está realmente afectada y se está tomando la situación bastante mal.

El abogado de Héctor entrega detalles de un testimonio que dejó su cliente fallecido. En el documento se estipula qué se debe hacer con su fortuna y que no, especificando que Rubí no debe recibir ni un solo peso de herencia.

Maribel le cuenta a su amiga que se besó con Alejandro y que se está empezando a enamorar de él a pesar de todo lo que hay en contra y a pesar de saber que él todavía siente algo por Rubí.

Cristina y su hija están destrozadas por la muerte de Cayetano. Por si fuera poco, Rubí decide ir a casa de su hermana y se hace la desentendida respecto a la muerte de su cuñado, sin embargo, Cristina ya no le cree nada y, de hecho, le cuenta que ya sabe toda la verdad sobre la participación del "Chuspa" en el robo de la casa de la familia de La Fuente y lo que hicieron para inculpar a su amado.

El momento más tenso se produce cuando Rubí llega a conversar con su pequeña sobrina, quien está enfurecida con ella. De hecho, la pequeña culpa a su tía de la muerte de Cayetano, sacándole en cara lo mala que es e incluso le pide que por favor no vuelva nunca más a visitarla.

Rubí llega al gran Palacio

Rubí y Eduardo llegan a Madrid. A la hermana del príncipe, Adela, no le da buena impresión Rubí e inmediatamente se da cuenta que la joven mexicana solo está con él por su dinero y no por amor, pero Eduardo insiste en que está enamorado de ella como nunca lo ha estado y que, por ende, su familia tendrá que aceptarla.

Mientras Rubí está encantada con su llegada al gran Palacio, todos a su al rededor la miran con mala cara, sobre todo porque ya conocen su mala fama. Por otro lado, Eduardo le propone a Rubí sacarla del país y ella lo toma como que está tratando de esconderla, tomándose muy a mal la propuesta e incluso lo hará decidir entre su madre y ella.

La reina se rehúsa a recibir a Rubí, pero como es tanta la insistencia de la joven, ambas terminan teniendo una sincera conversación. La reina está decidida y le comenta a Rubí que jamás será parte de la realeza e incluso le promete que no recibirá ni un solo euro de La Corona. Junto con esto, le informa que es capaz de desheredar a Eduardo si decide continuar con la relación.

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