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La proyección y los hijos: ¿El hijo que te saca de quicio es igualito a ti?

  • Por: Paula Muñoz
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Los roces familiares son pan de cada día. Y para qué hablar del proceso de crianza cuando son pequeños, ahí la cosa es mucho más difícil.

Es así como curiosamente como te vuelves enemiga de uno de tus hijos, de ese precisamente que te saca de quicio. Muchos padres se preguntan por qué los menores se ponen así, y la respuesta sería mucho más evidente de lo que crees.

Según la psicóloga Marta Segrelles, experta en crianza, ese hijo que te produce canas verdes es igualito a ti. Así de sencillo. Los niños suelen imitar comportamientos de sus padres durante la infancia, por lo que quizá inconscientemente adquirió ese rasgo que tanto odias pero que tú misma lo tienes… ¡una locura!

“De niños aprendemos por observación y repetición”, afirma la psicóloga. 

Imagina que tu madre es una persona que se queja por todo y a ti te molesta cuando se comporta así, pero tú luego repites ese comportamiento, ya que has aprendido a hacerlo”, explica.

Proyección

Asimismo pasa al revés, cuando los hijos adquieren comportamientos que nos desagradan, pero que en verdad son actitudes que vienen de los mismos padres. Según la experta, en psicología este comportamiento tiene que ver con la proyección.

“Es un mecanismo que utilizamos para no hacernos cargo de esos aspectos que negamos como propios y que juegan en nuestra contra al trasladarlos al otro y nos impide mejorar, ya que si lo trasladamos al otro es más fácil que sintamos rabia”, explica Segrelles.

De esta forma, ciertos padres tienden a culpar a los hijos por situaciones no resueltas consigo mismos, y lo reflejan en los hijos.

Cabe señalar que la proyección es un mecanismo de defensa específico estudiado por la psicología, y no todo lo que nos desagrada se explica por la proyección. Pueden haber motivos justificados por lo que algo nos resulta molesto.

Este no es el caso de la proyección, donde las acusaciones suelen no ser realistas, explica la psicóloga Mariela Georgeva en Psicología Madrid.

Por esto es importante ahondar en nosotros mismos y no reprimirnos para detectar si usamos este mecanismo de defensa. 

Proyecciones negativas y positivas

“Las proyecciones son características que nos son difíciles de aceptar como propias y tendemos a rechazar. Estas características, formas de pensar o conductas suelen tener carácter agresivo, sexual, persecutorio, etc.”, aclara Mariela Georgeva.

Asimismo, señala que hay dos tipos:

-Las proyecciones negativas: características negativas que uno no quiere aceptar de uno mismo. Algunas frecuentes son las de clase, de género, sobre el aspecto físico o las intelectuales.

-Las proyecciones positivas: son características que me gustan de los otros porque creo no tenerlas.

Para una mejor detección de éstas, lo recomendable es ir a terapia, para detectar este mecanismo de defensa y resolver las situaciones que generan conflicto consigo mismo, para dar una visión más realista de uno mismo y la sociedad.

 

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